Fibromialgia y acupuntura

 

Por: LAHR Ana Vázquez

La fibromialgia es un síndrome caracterizado por dolor crónico que no solo afecta nuestros tejidos sino también nuestro entorno social y emocional. Por ello debemos trabajar nuestro equilibrio físico, emocional y fisiológico.

La palabra fibromialgia (FM) significa dolor en los músculos y en el tejido fibroso (ligamentos y tendones). La fibromialgia es una enfermedad reumatológica, según los criterios de la OMS, de etiología desconocida y se piensa que hay muchos factores implicados. No obstante, se considera que cualquier situación de estrés agudo o crónico, físico o emocional, puede considerarse como un desencadenante, por ello en este artículo analizamos como la acupuntura trabaja aspectos que hay que tener en cuenta en la enfermedad.

 

Los síntomas significativos en el diagnóstico de la fibromialgia son: dolor generalizado (con hipersensibilidad al tacto), astenia importante (cansancio físico al realizar una actividad mínima) con síntomas de depresión (falta de motivación, desgana) e insomnio lo que provoca ansiedad y pérdida de atención y memoria.  El 90% de los pacientes tienen cansancio, el 70-80% trastornos del sueño y hasta un 25% ansiedad o depresión.

 

¿Cómo se diagnostica? En la exploración se considera definitoria la identificación y cuantificación de los puntos dolorosos: el dolor en 11 de los 18 puntos es el dato que refrenda el diagnóstico.

La fibromialgia no tiene cura, por lo que el objetivo es disminuir el dolor mediante el tratamiento que contempla fármacos de acción analgésica y antidepresivos, los cuales actúan de manera sintomática y mejoran la calidad de vida de estos pacientes.

 

Considerando que el dato principal en el diagnóstico de la fibromialgia es el hallazgo de puntos dolorosos (11/18) y que el síntoma principal es el dolor generalizado, necesitamos entender que el dolor puede ser por una sensación directa provocada por una lesión, pero también puede ser  el resultado de un complejo procesamiento de la información aportada por nuestro sistema nervioso (factores biológicos y/o físicos), por aspectos psicológicos (emocionales, estado de ansiedad, o depresión)  y aspectos sociales (por ejemplo estrés). 

De esta manera, podemos distinguir que el planteamiento del dolor crónico es multifactorial: psicológicos, sociales, energéticos y físicos.

 

Acupuntura

Cuando el licenciado en acupuntura de la Medicina Tradicional China (MTC) atiende al paciente, realiza una valoración diagnostica en el Modelo de Diagnóstico por los Cinco Elementos, síndrome y 8 principios; correlacionando cada síntoma que refiere el paciente en cada uno de estos principios. Es importante conocer que en la MTC cada paciente presenta un estado energético particular, y además éste va variando a lo largo de su enfermedad.

 

Una característica de la MTC y la acupuntura es la descripción de los meridianos y puntos de acupuntura. En el diagnóstico se incluye la exploración de los puntos de acupuntura dolorosos y su identificación es prioritaria a la hora de ver cuál es el sistema que está afectado.

 

En el caso de la fibromialgia mencionamos que se encuentra con 18 puntos dolorosos a los que da una importancia para su diagnóstico. Esos puntos son puntos de acupuntura (descritos en los atlas desde hace muchos años). El acupuntor valora cada uno de estos puntos por separado, pues pertenecen a sistemas distintos, las valoraciones de los puntos energéticos nos dan pauta para realizar un diagnóstico adecuado y específico para cada paciente y se deciden, por tanto, puntos para el tratamiento con acupuntura que se aplican en sesiones semanales.

 

Los diagnósticos se van modificando a medida que el tratamiento va avanzando. De esta forma, se toma en cuenta la prevención de las recaídas de la enfermedad. Esta fase de tratamiento se suele realizar con sesiones quincenales o incluso mensuales, aunque puntualmente, si hay recaídas, se puede aumentar la frecuencia algunas semanas, con el fin de mantener la salud obtenida con el tratamiento de acupuntura.

 

En conclusión, la Medicina Tradicional China y la acupuntura nos dan la identificación de los sistemas afectados energéticamente facilitando un diagnóstico, y así realizar un tratamiento mejorando la sintomatología y la calidad de vida con el uso de nuestro propio cuerpo, ya que la aguja estimula nuestro sistema nervioso desencadenando diferentes respuestas dentro de nuestras funciones fisiológicas con la finalidad de estabilizar y equilibrar nuestro organismo.