Tanto la medicina alternativa como la medicina integrativa contempla diferentes recursos y terapias que históricamente no han estado presentes en la llamada medicina alopática, es decir, donde se emplean farmacéuticos y cirugías. La medicina alternativa y muchas opciones integrativas (cuando no está involucrada la medicina occidental) tienen su base en sistemas ancestrales de curación, como es el caso de China, África, el Tíbet y diferentes regiones de América Latina.

¿Qué es la medicina alternativa y la medicina integrativa?

Los términos “medicina complementaria”, “medicina alternativa”, “medicina integrativa” e incluso “medicina tradicional”, se utilizan de manera indistinta y generalmente aluden a la atención de salud que no está incluido en el sistema sanitario gubernamental. Con la intención de precisar los conceptos, presentamos no sólo las siguientes definiciones sino también una práctica en cada una de ellas.

cemti-especialistas
  • Medicina alternativa: Tratamientos y prácticas de salud no incluidas en el sistema sanitario (acupuntura, quiropráctica, ayurveda, por mencionar algunas) para eliminar o contrarrestar un padecimiento. Por ejemplo, recurrir a la medicina ayurvédica para erradicar cálculos biliares en lugar de consultar a un gastroenterólogo
  • Medicina complementaria: Se combinan tanto la medicina alopática como algún recurso que no esté incluido en el sistema sanitario. Por ejemplo, recurrir a la acupuntura para minimizar los efectos secundarios de un tratamiento oncológico.
  • Medicina integrativa: Se contempla una visión de 360, donde el método de atención incluye mente, cuerpo y espíritu. Por ejemplo, recurrir a la acupuntura y a la quiropráctica para abordar un problema de ansiedad y depresión, donde le paciente también asiste con el psiquiatra y asiste a sesiones de yoga.

La polémica alrededor de la medicina alternativa e integrativa

La medicina e integrativa han ganado terreno, poco a poco, con sus tratamientos que no están incluidos en los sistemas de salud del mundo. La sensación de que éstas puedan “sustituir” en parte a la medicina científica ha provocado el eje de la discusión. Para los opositores a esta clase de tratamientos, el argumento de peso es la escasez de los estudios aleatorizados, así como la aplicación del método de doble ciego en los casos de estudio que se llegan a realizar mediante terapias alternativas.

Si bien es cierto que estas técnicas de salud tienen su base en el conocimiento de civilizaciones antiguas, también es verdad que se han acercado a los estudios de casos para generar argumentos y conclusiones.

El brote de coronavirus fue un trampolín que puso a la medicina alternativa en el aparador mediatico, ya que hubo diversas voces que argumentaban los beneficios de ciertos tratamientos para contrarrestar los padecimientos de la pandemia. Uno de los más polémicos fue el relacionado con el dióxido de cloro 

El auge de la medicina alternativa e integrativa

Los centros de medicina alternativa, así como los productos homeopáticos han ganado terreno en la percepción de la gente y cada vez es más común escuchar a pacientes que, por diferentes motivos, se acercaron a este tipo de medicina con buenos resultados. Según la Comisión Europea, la medicina alternativa atiende anualmente a 100 millones de pacientes alrededor de los 27 países que conforman la Unión Europea, y la tendencia va en aumento. De hecho, la misma Comisión Europea ha apoyado, desde hace una década, la investigación en terapias con un presupuesto considerable y representativo.

En el caso de México, la Encuesta sobre la Percepción Pública de la Ciencia y la Tecnología (ENPECYT) 2015 del INEGI, se preguntó si la gente reconocía la existencia de tratamientos que no están incluidos en el sistema de salud (acupuntura, quiropráctica, homeopatía, limpias). De las personas encuestadas, el 74.56 % reconoció estas alternativas, mientras que 18.56% no los reconoce, y un 6.88% no tuvo respuesta.

Son diversas las razones por las que la población se ha ido acercando a los tratamientos alternativos, y sin lugar a duda dos de ellos son:

  • Quienes desean evitar los efectos colaterales de los tratamientos farmacéuticos, y la posible dependencia a dichos recursos médicos.
  • El número considerable de personas que no cuentan con seguridad social, o bien que cuentan con ella pero les parece deficiente y en determinados padecimientos han preferido atenderse con otro tipo de tratamientos.

Lo hecho y por hacer

También es importante señalar la profesionalización que diversas disciplinas han alcanzado. Tal es el caso de la Universidad Estatal del Valle de Ecatepec UNEVE, la cual cuenta con la licenciatura en Acupuntura y Rehabilitación Humana, y Quiropráctica; ambas carreras cuentan, desde hace ya varios años, con un gran prestigio.

Uno de los objetivos a mediano plazo será incorporar a la medicina alternativa e integrativa al paquete de salud gubernamental, tal y como lo han hecho ya algunas naciones alrededor del mundo. Sin lugar a duda, una política pública y la reglamentación para el buen uso de este tipo de medicinas resultan fundamentales en cualquier país.