Moxibustión

Técnica milenaria que combina el calor con las propiedades curativas de la planta Artemisa para tratar diversas enfermedades.

La artemisa (Artemisia vulgaris), como otras plantas de su mismo género, destaca ante todo por ser un excelente tónico digestivo, muy útil en periodos de inapetencia y para reequilibrar las funciones del aparato digestivo.

La artemisa es muy rica en una esencia que contiene cineol, alcanfor y tuyona, además de flavonoides como el quercetósido, cumarinas y lactonas. Esta composición le confiere las siguientes propiedades:

  • Ayuda a absorber mejor los nutrientes de los alimentos que ingerimos.
  • Evita la aparición de náuseas, la formación de gases, y aporta una sensación de bienestar tras una digestión difícil.
  • Se le atribuye un notable efecto protector sobre el hígado y la vesícula, ya que favorece la secreción de bilis y la eliminación de residuos tóxicos y restos de metales pesados.
  • En trastornos ginecológicos, destaca como un óptimo regulador de la menstruación, en periodos irregulares y dolorosos o cuando se produce escasez de flujo menstrual.
  • En los tratados clásicos de la medicina tradicional china se cita que la moxibustión nació en el norte de China como respuesta a las enfermedades originadas por las bajas temperaturas de esa zona. Y es que, aunque esta técnica en la actualidad cura muchos síntomas, se cree que en un principio surgió para tratar enfermedades relacionadas con factores ambientales.