Medicina Tradicional China

Para la Medicina Tradicional China, la salud es un estado de armonía, bienestar y adaptabilidad. Su prioridad es preservarla, pero si ésta se pierde o degrada, la MTC procede con directrices claras:
1) Descubrir el patrón concreto de la desarmonía
2) Devolver al paciente su estado de equilibrio natural.

De acuerdo con la MTC, el elemento principal de nuestra actividad es el llamado Qi (energía), el cual viaja a través de canales denominados meridianos y representa un biorritmo en las funciones fisiológicas de nuestro organismo. Uno de los desequilibrios energéticos más común es el dolor, pero también puede aplicarse en trastornos del estado de ánimo, insomnio, estrés y ansiedad, entre otros.

En cualquier enfermedad o molestia el Qi está en desequilibrio y provoca síntomas o signos patológicos. Es ahí donde la MTC tiene su principal efecto terapéutico: Armonizar el Qi es igual a restablecer los biorritmos fisiológicos.

La acupuntura es la especialidad de la MTC que más ha impactado en Occidente, sin embargo existen otras técnicas como la moxibustión, las ventosas, la fitoterapia, la acupotomología o la auriculoterapia, por mencionar algunas, que ayudan a restablecer la calidad de vida.

La MTC no solo ayuda a curar, sino también le enseña al paciente el porqué de su padecimiento y cómo puede contrarrestarlo con ciertas modificaciones en su estilo de vida. Cada persona reacciona a su modo frente a los agentes patógenos, influencias externas o desequilibrios internos; es por ello que la terapia es personalizada. La eficacia de la MTC está avalada por la Organización Mundial de la Salud en numerosas enfermedades y dolencias.