Medicina Biológica

La medicina biológica contempla diferentes terapias encaminadas a optimizar y reforzar los mecanismos de defensa del cuerpo humano. Esta medicina contempla al ser humano como un ente global y por lo tanto prioriza la relación existente entre los diferentes órganos. Cabe destacar que la medicina biológica busca que el propio organismo desarrolle las facultades necesarias para sanarse, evidentemente con el apoyo y sustento de la medicina farmacológica.

Los avances de la ciencia en este rubro han permitido desarrollar un tratamiento complementario llamado ozonoterapia, el cual está basado en las propiedades oxidantes del ozono (O3) para activar y favorecer a los sistemas de defensa antioxidante.

El término ozono se vincula, de primera instancia, con un gas de la estratosfera terrestre que protege nuestro planeta, pero en este caso nos referimos al ozono médico que se mantiene de forma libre y se produce mediante equipos generadores de ozono que permiten el cuidado del cuerpo. La mezcla entre oxígeno y ozono puro (en porcentajes muy bajos) puede entenderse como un fármaco; dicha mezcla se suministra a través de una máquina diseñada específicamente para ello. Como todo fármaco tiene sus beneficios.

Una de las cualidades es su efecto antiinflamatorio y analgésico, además de ser un bactericida con lo que se puede manipular la sangre de manera segura. Pero posiblemente el principal beneficio es su efecto antioxidante; en este sentido la ozonoterapia no se distingue por curar una enfermedad específica ni actúa como un medicamento. Más bien se trata de un estimulante para evitar el deterioro del organismo, una vez que el ozono se activa en las enzimas éstas se encargan de eliminar los denominados radicales libres que son los causantes del envejecimiento de las células.

Dicha mezcla se puede suministrar vía venosa, intramuscular, rectal u oral, pero en CEMTI a lo que más recurrimos es a la autohemoterapia que consiste en extraer sangre del paciente y “ozonificarla” (pasarla por ozono médico) para inyectarla nuevamente al paciente. Esta vía de suministro permite mejorar las defensas del organismo, mejorar la calidad del sueño y el rendimiento físico.

Cabe destacar que hay productos pertenecientes a la medicina biológica que también han ganado terreno en el fortalecimiento del sistema inmunológico como es el caso de los factores de transferencia y el Cannabidiol (CBD)