El propóleo es una sustancia resinosa, gomosa, dura y quebradiza. Se ablanda y se vuelve pegajosa cuando recibe más de 15 Cº. Esta sustancia es generada en las cortezas y las yemas de los árboles o arbustos y es recogida por las abejas.

Las civilizaciones del antiguo Egipto y en Grecia se conocían sus propiedades, los incas, lo utilizaban para tratar los procesos inflamatorios febriles y las heridas infectadas ya que combate algunos tipos de bacterias, hongos y virus.

Es rico en bioflavonoides y aceites esenciales, además de contener oligoelementos, vitaminas y aminoácidos. es el mejor cicatrizante antibacteriano y anti fúngico.

Composición Química:

Está compuesto por resinas y bálsamos aromáticos, aceites esenciales, ceras y polen.

Flavonoides, Ácido benzoico, Vainillina Ácidos grasos, Minerales, Vitaminas: A, B1, B2, B6, C, E, carbohidratos, polisacáridos.

No contiene albúmina, ácidos nucleicos, lípidos, ni hormonas

Acción Farmacológica

Tiene propiedades como antibacteriano y cicatrizante de heridas sépticas, antinflamatorio, antiviral, antioxidante, inmunomodulador y antiasmático. Así como en otras patologías que pueden encontrarse en garganta y boca, vías respiratorias, estómago y colon, en ginecología, piel, patologías del corazón y la sangre.

 

Uso terapéutico

Antibacteriano y cicatrizante de heridas sépticas.

Antiinflamatorio

Antiviral

Inmunomodulador

Antiasmático

Antioxidante

Formas de presentación

Tintura de propóleo

Extracto acuoso de propóleo

Propóleo en cápsulas

Jarabes

Tabletas